martes 21 de febrero de 2012

Aprender Física sería más fácil... ¡si se enseñara de otra forma!

A nadie se le escapa que asignaturas como las Matemáticas, la Física o la Química no son precisamente "marías", como se llama popularmente a las materias fáciles de asimilar y aprobar. Sin embargo, estas asignaturas, encuadradas dentro del área científico, tampoco tienen porqué ser insalvables y si se enseñaran de un modo diferente al que se acostumbra, podrían ser tan fácilmente entendibles como las demás. Este es, al menos, el argumento de profesores como Walter Lewin, un astrofísico holandés que defiende en sus clases el valor de una metodología atípica basada en la experimentación y el empirismo.

El objetivo de su método pedagógico es, básicamente, divertir con la enseñanza en lugar de aburrir y para ello, hace gala de imaginación y una puesta en escena viva, donde la experiencia toma su valor como grado, en el más puro sentido educativo. Para este profesor, ya retirado, la falta de interés de los alumnos y sus dificultades frente a asignaturas como la Física, no se deben a la materia en sí, sino a un método de enseñanza erróneo y a la falta de implicación de los profesores.

La Física, al igual que todas las ciencias, se manifiesta a diario en cualquiera de los entornos en los que nos movemos. Por lo tanto, no debería sorprender que usar ese mismo entorno y los objetos que lo pueblan, sea el mejor vehículo para manifestar sus leyes, desde la causa hasta el efecto. Y sin embargo, frente al método tradicional de libros, apuntes y ejercicios abstractos, la traslación al mundo real siempre provoca sorpresa y exclamaciones de júbilo, además de facilitar la comprensión y el aprendizaje. Efectivamente, es físicamente posible ¡eureka!

viernes 17 de febrero de 2012

“Impartir las clases a domicilio y en el horario que el alumno prefiera es una gran ventaja”

Entre el profesorado del que dispone Educa-system para cubrir las necesidades formativas de sus alumnos, se encuentran profesionales de muy distintas disciplinas pero con un punto común: su especialización en el área docente y su vocación de servicio. Es el caso de Ana Isabel Auñón de la Torre, uno de los últimos fichajes realizados por Educa-system para impartir Lengua, Historia e idiomas, además de lo más importante: enseñar a aprender.

Gracias a su licenciatura en Periodismo,  Ana Isabel ha interiorizado dichas materias y sus habilidades de comunicación son un plus para su actividad educativa al impartir clases particulares. Llegó a Educa-system por recomendación de amigos, que también formar parte de la red de profesores particulares de la Compañía y tras conocer su método se incorporó a la misma. “Me gusta este trabajo –comenta- y es ventajoso para los profesores porque nos buscan los alumnos”.

Tras 4 meses impartiendo clases particulares con Educa-system ya puede hablar con propiedad sobre lo que opinan los alumnos, padres y familias que cuentan con estos servicios. “Poder impartir las clases a domicilio y en el horario que ellos prefieran ya es una ventaja” frente a los centros con horarios prefijados, por ejemplo. Además, frente a las clases en grupo, Educa-system ofrece “mayor personalización” explica Ana Isabel, lo que permite atender a cada alumno en función de sus capacidades y necesidades, algo mucho más difícil de realizar en clases con muchos alumnos, por ejemplo.

Por otro lado, el método “un profesor-un alumno” permite atender cuestiones de orden metodológico, como la forma de aprender, de preparar las asignaturas y entenderlas. La mayor dificultad que encuentran los alumnos en general se percibe “a la hora de memorizar y retener”, comenta Ana Isabel, pero también es un problema para ellos “abordar tanta tarea en casa o tener que estudiar muchos temas de golpe para un examen”. Por eso, la atención continuada y periódica de las clases particulares es una gran ayuda para dosificar el esfuerzo y reforzar el aprendizaje continuo que llevará con mayor probabilidad a obtener buenas notas.

miércoles 15 de febrero de 2012

¡Música, maestro!

Desde Educa-system ya hemos comentado alguna vez las ventajas y oportunidades que ofrecen disciplinas habitualmente relegadas a un segundo plano, como la Música, para la adquisición de habilidades y el desarrollo educativo. Recientemente, era noticia una tesis doctoral que venía a confirmar este extremo y cuya principal conclusión era que el 99% los estudiantes que reciben algún tipo de educación musical sortean con más facilidad el fracaso escolar. Además, el 99% de los alumnos que cursan estudios de Música de la muestra del estudio aprueban con mejores notas que quienes no lo hacen: el 37% con sobresaliente de nota media, el 42% con notable, el 11% con bien y el 9% con suficiente.

La tesis, titulada "El rendimiento académico de los alumnos de Primaria que cursan Estudios Artístico-musicales en la Comunidad Valenciana" fue presentada en la Universitat de Valencia y calificada con Sobresaliente Cum Laude. En la misma, su autora, Mª Carmen Reyes Belmonte, doctora en Arte, Filosofía y Creatividad, psicopedagoga y violinista, concluye que quienes incluyen en su formación la educación musical, obtienen mejores resultados que quienes no lo hacen porque esta influye sobre el aprendizaje y el rendimiento en otras asignaturas. "La música en el sistema educativo debe ocupar un papel destacado por su interés en sí como lenguaje, por su papel esencial como transmisor de cultura y por el beneficio que reporta al desarrollo evolutivo de los alumnos. La música debe tener una amplia representación por la repercusión positiva que tiene en otras materias que el alumnado cursa en la escuela" explica la doctora Reyes.

Y es que la música pone en marcha procesos mentales que facilitan la comprensión de materias abstractas como las Matemáticas o la Lengua. De hecho, en esta última asignatura y en el aprendizaje de idiomas se encuentran grandes paralelismos con la música, al ser esta, al fin y al cabo, un lenguaje en sí mismo, también estructurado, que tiene su manifestación escrita y su manifestación sonora y sus propias reglas. En relación con las matemáticas, la música comparte cuestiones como el ritmo, el compás y los tiempos, todos ellos medibles y escalables. Finalmente, aporta habilidades de tipo más emocional también muy útiles en el desarrollo de la creatividad y la búsqueda de nuevas soluciones a los problemas.

Por todo ello, no es de extrañar que los alumnos que incorporan a su enseñanza la educación musical tengan un mejor rendimiento en general y particularmente en asignaturas como las Matemáticas, la Lengua y los Idiomas. Sin duda, más que nunca, toca decir: ¡Música, maestro!

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viernes 10 de febrero de 2012

Aprender sobre adolescencia ¡en el cine!


El frío del invierno y la proximidad de San Valentín parecen el mejor reclamo para pasar un par de horas en el cine viendo películas como “The French Kissers” (Les Beaux Gosses), el último film de Riad Sattouf, gran éxito en Cannes, que no sólo será del agrado de los adolescentes, que se identificarán fácilmente con sus protagonistas, sino que además puede ser de utilidad para sus padres y educadores. Y es que las películas sobre adolescentes, y no siempre para adolescentes, suelen ser, como es el caso, un vivo retrato de los problemas, contradicciones, tempestades hormonales y otros vaivenes de esa difícil edad.

El descubrimiento del amor y el sexo, los problemas con la autoestima, los cambios en las relaciones con los padres, el valor de la amistad… Visionar “The french Kissers” con ojos de educador permite redescubrir las experiencias y códigos de la adolescencia en un plano paralelo y a la par cercano a la realidad del día a día en entornos como colegios e institutos. Al mismo tiempo, es una invitación a retrotraerse personalmente a ese periodo vital tan impactante y trascendente para la mayoría de los mortales y recordarnos que algún día, aunque no queramos reconocerlo, también fuimos adolescentes.

Recuérdelo, toda película encierra siempre alguna enseñanza. Sí, incluso si es una comedia. ¡Sobre todo si la ven en versión original!







martes 7 de febrero de 2012

Mejores profesores para obtener mejores alumnos

"Los maestros son importantes. Así es que, en lugar de reprocharlos, o de defender el statu quo, ofrezcámosles un trato a las escuelas.  Démosles los recursos para mantener a los buenos maestros empleados, y recompensemos a los mejores.  A cambio de ello, ofrezcámosles flexibilidad: enseñar con creatividad y pasión, dejar de enseñar con el fin de pasar exámenes, y reemplazar a los maestros que simplemente no estén ayudando a los muchachos a aprender". Estas palabras podrían haberse pronunciado en muy distintos lugares del planeta pero por haberse dado en los Estados Unidos de América, la mayor potencia económica del mundo, y de boca de su presidente, Barack Obama, toman una relevancia especial. No son palabras lanzadas al aire, sino la respuesta del presidente norteamericano a las crecientes cifras de fracaso escolar que sufre su país y las consecuencias que esto tiene para su futuro. Para Obama, la Educación se ha convertido en una prioridad, en la conciencia de que esta es la antesala de la innovación y esta, a su vez, la clave para la competitividad y supervivencia de la Economía.

Del mismo modo, en otros muchos países, se discute de forma periódica, cómo mejorar el nivel educativo y la formación de las nuevas generaciones. Con frecuencia se pone el acento sobre el método pedagógico, los planes de estudio y se achaca la falta de motivación o la deficiente formación de los alumnos a circunstancias externas al entorno educativo.

Sin embargo, en ocasiones, como ha ocurrido con el discurso de la nación realizado por Obama recientemente, se cargan las tintas también en la formación del profesorado como causa del fracaso escolar. También en Europa, y concretamente en España, se ha empezado a resaltar la importancia de reconocer a la figura del profesor como clave en la obtención de resultados por parte de los alumnos. Y por eso se ha empezado a hablar sobre la importancia de contar con profesores bien formados, adaptados a los tiempos, capaces transmitir conocimientos pero también de motivar, y, sobre todo, de dotar a los alumnos de herramientas para seguir aprendiendo el resto de su vida.

Obama no ha descubierto nada nuevo al hablar sobre la necesidad de mejorar la calidad de la docencia, pero ha dado visibilidad a un problema común a gran parte del mundo. Mejorar la formación de los profesores es el primer paso para que también los estudiantes mejoren en su aprendizaje. Adaptarse a las necesidades que impone un mundo cambiante como el actual se convierte en un imperativo de primer orden.

Desde instituciones educativas como Educa-system se ha trabajado siempre por encontrar a los mejores profesores particulares, aquellos que están mejor formados y además son capaces de reciclarse y adaptarse a las necesidades educativas de los alumnos al hilo de los tiempos. Desde aquí se ha defendido siempre la importancia de enseñar a aprender, de dotar a los estudiantes de las habilidades que les serán útiles en el futuro. Por todo ello, alabamos discursos como el pronunciado por Obama, que recuerdan el valor de la calidad en la educación no sólo del alumnado sino también del profesorado. Porque solo los mejores profesores nos darán los mejores alumnos.

viernes 3 de febrero de 2012

Dedicar tiempo al juego como parte de la educación

El juego siempre ha sido un recurso de primera magnitud para la Educación. Desde edades tempranas se transmite a los niños conceptos y habilidades psicológicas y sociales a través del juego, ya que este facilita su asimilación. Y sin embargo, en los hogares se sigue dedicando poco tiempo al juego. Así lo reflejan encuestas como la realizada por Oreo en todo el mundo y según la cual en España la mitad de los padres cree que no juega lo suficiente con sus hijos.

La principal causa de esta sensación de déficit en el tiempo de dedicación a los hijos es la dificultad de conciliar familia y trabajo, según este mismo estudio. De hecho, un 52% de los padres encuestados reconoce que pasa demasiado tiempo en el trabajo. A su vez, este hecho está relacionado con la preocupación de los progenitores por dar todo lo necesario a sus hijos, algo que expresan así un 78% de los encuestados.

De todo ello se deduce que los padres viven a menudo en la dicotomía o contradicción de percibir que no dedican suficiente tiempo a jugar, educar e interactuar con sus hijos y a la par aducir que lo hacen por su bien. Esta contradicción es natural pero permite llevar a la reflexión sobre posibles vías de solución.

Esta se encuentra, por una parte, en actuar sobre el tiempo que se dedica al trabajo, algo que no depende sólo de las personas, sino también de las organizaciones e incluso de la cultura de trabajo en España. Por otra parte, se puede incidir, y aquí sí tienen más poder las personas, en la calidad del tiempo que se dedica a la familia. En realidad, no se trata tanto de tener tiempo, como de aprovecharlo.

En ese sentido, este tipo de estudios pueden ayudarnos a concienciarnos sobre la importancia del tiempo que dedicamos a nuestros hijos, la calidad del mismo y cómo lo rentabilizamos en términos educativos y emocionales. Cuando llega el fin de semana, toca hacerse la pregunta ¿jugaré ahora con mis hijos? ¿cómo lo haré?

No se torture, intentarlo es el primer paso. Así empieza también la educación...